Mi amiga Lu (Que por cierto es una fotógrafa estupenda, os dejo su perfil de Instagram @luciamoca_foto) me conoce bien, sabe las cosas que me gustan y me llaman la atención, así que un día me envío una entrevista al creador de las guías Lonely Planet donde hablaba de sus lugares favoritos en la Tierra, y ahí estaba Myanmar. Fue ver la foto de los templos de Bagan y tuve un flechazo, supe que yo, si o si, tenía que poner mis piececitos por allí. Así que me puse manos a la obra y empecé a diseñar mi viajazo para el verano.

Me lo pasé igual de bien organizándolo que luego recorriendo el país, la cosa tenía MIGA, ya que era un destino “bastante turístico” si ibas en modo a full Honey Moon, pero si querías ir por tu cuenta la cosa ya cambiaba y no había tanta info. Supongo que las cosas habrán cambiado mucho. Cuando fuimos en 2012, no había conexión móvil para móviles extranjeros, tenías que llevar dólares para luego cambiarlos allí, y para conseguir el visado, nosotros tuvimos que mandar nuestros pasaportes a Alemania, si, por correo en un sobre a la embajada de Birmania en Alemania…oye..y la cosa funcionó bien.

Como fuimos en Agosto pillamos la época del monzón asi que hubo ciertos destinos que descartamos por completo, dado que no tenía mucho sentido ir a la playa a ver diluviar.

No sé como serán las cosas ahora, pero el viaje fue un regalazo, un regalazo a un país que nos sorprendió por completo. Todavía recuerdo como me explotó el cerebro cuando búscabamos el puerto en Mandalay para ir a visitar Mingun, claro….uno busca un puerto como los que ha visto por aqui….con su cemento, los pantalanes y los barcos bien ordenaditos e identificados, pero resulta que allí la cosa no era tán fácil, el puerto era una sucesión de barcos anclados en la arena uno detrás de otro entre los que había viviendas…juas juas, ponte tu a saber cúal era el barco que te cruzaba a Mingun. Menos mal que la gente se sigue casando, y en los viajes organizados para los novios se les llevaba a coger el barco a Mingun, luego una vez veías un cochazo, sabías que ahí había una pareja de novios Europeos y por lo tanto el barco estaba cerca. Nosotros intentamos ir en trasnporte público y fue un fracaso, jaja, no entendían que hacían 3 turistas intentando coger un autobús local hacinado cuando por 15 dólares podíamos tener un taxi para nosotros solos.

En ese viaje también aprendimos a regatear, o mas bien a pagar un precio cada vez mas justo por el transporte, el primer taxi lo pagamos a precio de oro ( pagas la novatada y que vas con una mentalidad de los precios de aqui) y luego poco a poco fuimos mejorando.

También aprendimos que en un país donde no paramos de sudar los 15 días que estuvimos, los autobuses contra todo pronóstico son de lujo (Son como el SUPRA de Alsa) y tienen el aire acondicionado a 15 grados!! Te dan una mantita y un cepillo de dientes cuando viajas por la noche en ellos, y son una opción muy buena para moverse por alli.

Y también aprendí que Poncho algunas veces en la vida se duerme y no se levanta a las 6 de la mañana….creo que fue el Hotelazo que reservamos en Yangon..

Bueno que me enrollo y si todavía seguís leyendo será un milagro.

Nuestro itinerario fue Yangon, Mandalay, Bagan, Trekking al lago Inle y el propio lago Inle (13 días)

Mi recomendación de cosas que hay que ver o hacer si o si. Bagan y el Trekking.

Los templos de Bagan son increibles, y perderte entre ellos, recorrerlos, ver los amanceres y atardeceres, aún más.

El trekking, para mi, lo mejor del viaje gracias a nuestro guía, nos descubrió otra Birmania, una Birmania mas escondida al turista y mucho mas auténtica. Sin duda, merece la pena hacerlo. Esos dos días nos dejaron momentos inolvidables durmiendo en el almacén de trigo de un templo budista, atravesando campos de hierba alta acojonados por si nos encontrábamos una serpiente, duchándonos con un cuenco cogiendo agua de un bidón de agua ( una de las mejores duchas de mi vida) y comiendo en las casas de la gente local de pequeños pueblecitos que te acogían y enseñaban como vivían encantados, en fin…..toda una experiencia.

Supongo que Birmania habrá cambiado, os animo a descubrirla.

Besotes!!