Aquí tengo sentimientos encontrados. Para mí, fue un gol que me metió la Lonely planet. Creo que la descripción que hacían de Islas Salomón no era acorde a lo que uno se encontraba allí. Además de ser un sitio caro y donde era un difícil hacer nada.

Siempre tendré un huequito en mi corazón, siempre, para el usuario de booking que valoró adecuadamente el Hotel Royal Tanuli (para lo que había por allí no estaba mal) pero sobre todo, porque indicaba en su reseña que en la “Convenience store” de enfrente del Hotel uno podía encontrar todo lo que se pudiera necesitar (ver foto nº1)

Si tuviera que volver a diseñar el viajazo que nos marcamos, elegiría otra isla del Pacífico (lo más seguro Tonga).

Aun así, fue una aventura en toda regla, buceamos entre los buques hundidos de la Segunda Guerra Mundial,  nos fuimos a ver las cataratas con el guía local Stanley (OH MY GOD!! VAYA EXCURSION!!) Solo deciros que acabamos cruzando ríos con el agua al cuello, las mochilas en la cabeza para no empapar los pasaportes y que el guía no sabía nadar y llevaba un flotador para que no le llevara la corriente….vamos de locos, al final, cuando veíamos que aquello se iba ya de madre le dijimos que no pasaba nada, que dábamos por vistas las cataratas y que podíamos regresar al punto de partida donde un amigo del guía que tenía coche nos iba a venir a buscar. Y también cruzamos a la isla de enfrente de Honiara en un barco que podía haberse deshecho a mitad de la travesía.

Por resumir, Islas Salomón por tu cuenta si no tienes planeado meterte en un Hotelaco de lujo que tenían en alguna de las otras islas no es un destino para corazones sensibles. Ahora bien, si quieres emoción, déjate caer por allí. Es un sitio alejado del circuito turístico (al menos en 2015)

Hay vuelos directos desde Australia (y desde mi querido y adorado Vanuatu).