Y aqui estamos, en medio de la batalla que suponen las Navidades. Una época donde las comilonas son una constante y donde el agua brilla por su ausencia…donde muchas veces ( oye que a lo mejor a vosotros no os pasa…y soy yo la rara) nos dejamos llevar por el entorno y nos atiborramos de comida y de bebida, cuando en el fondo…pues tampoco nos apetecía tanto, y porque es muy cansado luchar con una sociedad a la que le jode ( si le jode) que tu hayas decidido cuidarte. Porque parece que el concepto comilona solo vale si uno sale a punto de vomitar y de comida bien contundente! Supongo que si alguien ha tenido la valentía de celebrar la Navidad con un brocoli, será quemado en la plaza Mayor. Y con esto no quiero decir que una tenga que tomar brocoli, nada mas lejos, sino que uno tome lo que quiera ( lo que quiera él y no lo que le apetezca a los de alrededor)

En fin, fuerza, batalla y honor!! que aún quedan unas largas Navidades!!