Una de las cosas en las que esto reto me ha ayudado es a por fin desprenderme de mil abalorios que jamás me ponía, pero que iba guardando por los siglos de los siglos.

También de esas camisetas que sin saber muy bien porqué siguen ocupando hueco en tus cajones, y eso que hasta este momento algunas se han librado, pero me temo que para conseguir llegar a los 30 días alguna que otra va a ser seleccionada.