Ucrania. Sitio interesante para recorrer, y no solo porque podrás ir a Chernóbil (que merece una visita, aunque la serie lo haya puesto en el punto de mira).

Ucrania (en mi opinión, supongo que habrá gente que opinará de otra forma)  es una mezcla de Rusia con Europa. La gente es ruda, pero a la vez se portan contigo. Nosotras (fue un viaje de solo mujeres) no tuvimos absolutamente ningún problema y anduvimos a nuestro aire por gran parte del país. Al final consigues apañarte con el idioma, porque siempre hay alguien que habla 4 palabras de inglés.

Con los carteles y letreros a la hora de conducir era otra historia, sumado a la manera de conducir Ucraniana donde alguna vez estuvimos a punto de tener un buen susto.

Su capital Kiev me pareció muy interesante,  era bonita, tenía ambiente, vidilla por la noche y no tenía nada que envidiar a cualquier capital Europea. Podías moverte en metro y comer en una infinidad de sitios que estaban abiertos prácticamente las 24 horas del día.

Desde Kiev salían las visitas hacia Chernobil. A mí la visita me pareció espectacular, fuimos en 2013, mucho antes de que salieran la serie, y me pareció una visita guiada (no se puede entrar en esa área por libre, tenías que ir con tu pasaporte) muy bien montada. Además, el hecho de que tuvieras que pasar un control de radiación a la salida para poder abandonar la zona de exclusión le daba un punto de emoción (si no te decían que te tenías que quedar allí hasta que la radiación desapareciera)

Lviv resultó ser otra joya. Merece la pena con creces visitar esta ciudad aunque sea cruzando desde Polonia en un día. Lviv formó parte del imperio astro húngaro y esto lo puedes apreciar en los detalles arquitectónicos de sus edificios.

No quiero aburriros con anécdotas varias, pero el moverse en tren por dentro de Ucrania fue otro puntazo, era como coger trenes de hace 30 o 40 años en España, no era para ir con prisas pero si con ganas de experiencias nuevas.

En este viaje nos dedicamos a dormir en Youth Hostels que estaban situados en el centro de la ciudad. Resultaban muy baratos, estabas en todo el centro y si conseguías pillar la habitación doble, pues tenías un poco más de independencia y no resultaba muy dura la estancia, (lo de los baños y las duchas a veces era emocionante). Además te asegurabas anécdotas por un tubo. ¡Quiero hacer una mención especial al Youth Hostel de Yalta, sigo pensando cada día como más de 400 personas pudieron otorgar  un 8,5 a semejantes instalaciones!!!!!!!!!!!! No sé si Anita me perdonará algún día haberla llevado a semejante lugar (y como me decía ella: Joder Beatriz, que trabajamos para algo!!)

Cuando fuimos, Crimea todavía pertenecía a Ucrania, así que estuvimos visitando toda la península. Aquí fue la primera vez que la guía de la lonely planet me metió un golazo por toda la escuadra, cuando recomendaba en sus páginas el ir a visitar la playa de Novy svit (2 horas por las carreteras de la muerte pa na)

Mención especial para Odesa. Es el Ibiza de Ucrania….y molaba! tenía unos discotecones del copón, donde nos echamos unas buenas risas sintiéndonos como hobbits (pequeñas y regordetas) al lado de todas las elfas ucranianas (2 metros y con unos taconazos de infarto). El youth hostel, aunque estaba decorado con revistas de playboy en todas las paredes, resultó ser un puntazo y dormir en una habitación comunal con otras 19 personas, ni os cuento.

Si os gustan los sitios interesantes y con chicha… Ucrania es vuestro destino.